jueves, 31 de julio de 2008


Furibunda de pre-menstrualidad, se me agolpan los ánimos como borregos en corral
Las tripas revueltas de tanto subir y bajar en esta montaña rusa hormocional
La cabeza que no para de pronunciarse sermones en desiertos donde su voz sólo la recojo yo, ansiosa y aturdida

Y es que dios (quién?) me hizo mujer
Y sea como sea, mis hormonas sufren constantes órdenes de cambios. Y las órdenes (mis hormonas no han hecho la mili) las encajan mal, así que cuando se les pide que se pongan firmes, salen firmemente en estampida y me vuelvo saltimbanqui
Es agotador
La pre-adolescencia, la primera regla, la post- adolescencia. Todas las reglas hasta la menopausia, la pre-meno, la meno, los embarazos, los post (no me refiero a los del fotolog)…
Estamos llenas de pres, post y mientras tantos
Y, repito, es agotador

Pero tan divertido…

miércoles, 30 de julio de 2008

Porque callas


Hay silencios que no son sino eso. Silencios

Pero hay silencios que pueden llegar a ensordecerte, de tan repletos de imágenes con subtítulos que llegan

Hay silencios pizpiretos que te cuentan secretillos a cerca de la timidez
Hay silencios como ángeles que esconden pequeñas dudas o admiraciones
Hay silencios ausentes que tiran de ti para que los reclames
Silencios sepulcrales que vaticinan huracanes
Silencios como puentes que se tienden a las manos, a la piel, a las caricias
Silencios lúbricos que llaman a la lujuria y se llenan de vocales
Silencios momificados que hablan de finales tristes… o vacíos… o simplemente finales
De reproche, de atención, de tristeza, de canícula, desidia, vergüenza, soledad, concurrencia, hielo, desatino, arena, espuma, infinito…

Intuyo el tuyo, aunque no quiero creerlo

La respuesta me la ha dado mi propio silencio

martes, 29 de julio de 2008

desde el desván donde jugábamos


No sé, me he quedado sin pensamientos alegres, y por muchos Peter Pan que me encuentro en el camino, lo cierto es que hasta mi más ridícula tristeza parece optimista frente a su apatía

Peter ya los agotó todos, supongo que el afán por no crecer se ha vuelto una pesada carga. Así pues, lo único que queda de aquel Peter que sembraba el mundo de felices pronósticos, es un pueril hombretón con miedo de su propia sombra, esa que tanto perseguía en días más prometedores.

Y el tema de volar… ni mencionarlo.

Campanilla no tiene polvos suficientes para levantar el fardo de complejos, dudas, fantasmas y alardes en los que se ha convertido.

Ella, como Wendy, como yo, como muchas, hemos crecido, conservando la virtud de ser tan niñas como el día que lo conocimos, esperando aún viajar de su mano a Nunca Jamás y vivir mil aventuras, protegiéndole de si mismo y soñando con ser rescatadas del muñón de Garfio, pero con otro feliz final, donde la historia continúa, y crecemos en altura y en sabiduría, y en amor y en compromiso, y en deseos y pasiones con recetas más elaboradas

La capacidad de albergar al niño que un día fuimos, de conservar una especie de virginal inocencia en el alma, cuando la física ya hace años que la perdimos, cuando nuestro cuerpo ya no anuncia con su piel imberbe el incipiente desflore sino un paisaje que denuncia terrenos ya explorados y marcas de fuego en el sistema emocional… la capacidad de albergarlo digo, no se remite al abandono de cualquier obligación impuesta (natural o social) y la adopción de ciertos comportamientos manidos y fuera de lugar

Esa capacidad no es sino la de dejar convivir a la persona adulta con otros sueños, pero con sueños, más sabia, quizás más dolida, menos inconsciente… con aquel Peter Pan que él fue y nosotras compartimos

Yo aún espero un Peter Pan que en vez de flores, me traiga el alegre pensamiento de saberse un niño, grande, fuerte y sabio

domingo, 27 de julio de 2008

Buda llegó del frío




Le pides que mire las estrellas

Que a través de sus ojos tú vas a disfrutarlas


Y el frío se te instala en el tuétano con su respuesta: "Hecho. Buenas noches"


Buenas noches. Malos sueños. Malditas palabras


Ahora no hay como quitarse la escarcha, las estalactitas invertidas, clavándose en mi pecho en tan sólo tres palabras


Te sientes un poco payasa o le sientes un completo capullo?


Nena, ante la duda, lo mejor es sentirle un estúpido y dejar de fustigarte, que nadie vendrá a limpiar la sangre de tu tristeza, y dejarás un surco en la almohada para el que no existe quitamanchas


Tienes todos los fantasmas revueltos, gritando porque no te das cuenta que ya no caben más y tú te empeñas en seguir añadiendo inquilinos


Vamos ya niña, que el tiempo se te escapa por la boca en forma de lamentos.

Deja de escupir hacia arriba, reconcíliate con tus espectros y monta una fiesta en la azotea.


No olvides invitar tambien al capullo que no te presta las estrellas

arrieros somos






स्टील सीर्चिंग लव






Un domingo más que anuncia un lunes más y una semana de rutina






Mientras yo me debato entre el tópico de un trabajo estable que equilibre mi natural desequilibrio, y las ganas de poner tierra de por medio entre los tópicos típicos y mis ganas de ser lady freak


Pero es que los freaks ya no existen


No son sino otro producto en serie de los típicos tópicos


Así que por mucho que trate de cambiar de piel cada día, ya ni los más extremos personajes que me calzo resultan divertidos


Hace meses... no


Hace años que espero algo sin saber qué es


Puede que ya haya sucedido y yo, en mi ignorancia, lo haya metido en el saco de lo ordinario, sin dar lugar a discusiones


Puede que si urgo un poco en ese saco de desidias y patrones, encuentre que aún sigue vivo


Y así puede que consiga rescatarme