viernes, 23 de enero de 2009


Fuera el invierno ha firmado una tregua, y el viento en vez de cortante y acerado, viene cargado de una tibia melancolía.
El crepúsculo avanza inexorable, como cada día, en esta frágil cajita de cristal que es mi equilibrio.
Pero este crepúsculo es dulce, lleva el regusto de alguna primavera en que yo era yo pero más inexperta, en que yo era, pero con menos miedo a soñar.
NO, no duele pensar en eso. Sólo me siento extrañada y un poco fría. Pero el viento en esta tarde que se muere, reconforta con su soplo liviano y suave.
Navegan en él los ecos de todas las personas que he sido, de todas la que me han sido, de todas para las que fui.
El cielo me muestra los claros de mi vida y las nubes, y cómo la unión de ambos conforman el hermoso tapiz que cubre esta esfera y mi existencia… como si fuéramos uno, todos los seres y yo, sin distinciones, con los mismos anhelos deseos, miedos… con la misma fragilidad y poder.
Fuera una extensa gama de grises se reflejan sobre las siluetas y transforman mágicamente la belleza de este mundo en technicolor.
Nunca hubiera pensado en el gris como un color hermoso y sin embargo… le queda tan bien a esta tierna melancolía que adorna el día…
Le queda bien a este impás en que rige la calma y la rutina… en que el tiempo toma formas diferentes y es capaz de pasar lento como una eternidad, o ser a penas un suspiro despistado en unos labios fugaces.
Es cierto, a veces añoro ese vuelco que sufre el corazón cuando repentinamente todo se precipita, o cambia… cuando aparece algo o alguien que altera el orden de los factores, o introduce nuevos, ya sea algo fantástico o algo insoportable.
Añoro el amor con nombre propio, la vida con nombre propio.
Pero mi vida ha tenido ya demasiados nombres errados o erráticos, y es reconfortante estar segura de que ésta algún día tendrá nombre. Pero ese nombre se lo habré puesto después de conocerla.
Fuera el invierno baila hoy con algún día despistado del último verano, o se ha traído de paseo la próxima primavera.
Y yo sonrío y la sonrisa me anega los sentidos en mi pecho henchido.

viernes, 9 de enero de 2009

Que sí.
Que la vida es así.
Y la muerte parte crucial de ella.
O la vida parte crucial de la muerte?
Porque al fin y al cabo tal parece que la meta no es sino eso, y caminamos siempre con el mismo destino.
Pero cómo se resigna uno a ser testigo inmóvil del último aliento de una criatura?
Dónde metes la impotencia de ver cómo se le escapa la vida, cuando apenas ha llegado a ella?
Cómo enfrentas el corazón hecho añicos de su madre? Cómo lo reconfortas cuando no hay consuelo posible? Cómo encajas el golpe sin que ensordezca el dolor?
Te puedes dar mil atajos, excusas para que el aguijón se clave menos, contándote verdades a medias. Que así no tendrá que sufrir esta puta vida, que es mejor ahora que es tan chiquita (imagina que hubiera vivido más y le hubiera sucedido esto), que mil estúpidas maneras de intentar que no te aneguen las lágrimas de impotencia y tristeza y desamparo y, y, y…
Pero piensas en ella, mamá, amiga, mujer… y el escalofrío de la muerte vuelve a erizarte el alma.
Y te dices que no es justo, pero quién habló de justicia…

Mi niña
Qué puedo hacer con mi pobre persona para aliviar la tristeza y la impotencia cósmicas que deben invadirte.
Cómo quisiera poder deshacer el tiempo y regalarte la vida que te han arrebatado, esa pequeña vida que creaste en tu vientre y era un trozo de ti misma…
En qué caja de Pandora puedo encerrar tu rabia… y la mía propia…
Si hubiera un lago mágico donde enjugar las perlas de tu llanto…
Mi niña, mi niña, mi niña…
En qué maldita hora escribieron este renglón torcido en tu historia… y por qué, por qué, por qué…
De dónde ha sacado el azar o el destino o la vida esta macabra broma… por qué esta crueldad…
Si me sacaran el corazón a bocajarro no dolería tanto… este dolor ajeno tan propio.
Mi niña…
Sólo tengo estas manos, sólo un alma que es tuya, un corazón que es tuyo… y que se rompe cada vez que te pienso allá, en tu inmensa soledad de madre sin su fruto, arrancado de tus manos prematuramente y sin compasión alguna…
Te quiero mi niña… tal vez no sea suficiente… no puedo ponerme en tu lugar y sufrir por ti éste despropósito… qué digo… este irrepetiblemente amargo capítulo en tu vida… que durará más que toda tu historia….
Te quiero mi niña
Te quiero

jueves, 8 de enero de 2009

Felicidades a todos aquellos que consiguieron hacer callo

domingo, 4 de enero de 2009

Hablemos de lo que podría ser, de lo que creemos, de estas relativas verdades, que van surcando la vida.
Discutamos incluso.
Matémonos incluso.
Y pensemos que es lo cierto.
Para qué.

viernes, 2 de enero de 2009


Queridos reyes magos

Este año nadie ha podido decirme aún si me he portado bien.
Mamá se ha ido hace unos días, dicen que al cielo. Yo no tengo muy claro dónde está eso.
A papá se lo llevaron unos señores vestidos con el mismo traje y no han querido decirme dónde.
De momento estoy en un lugar con más niños y gente que no conozco.
No sé dónde voy a estar el día que vengáis, así que podríais dejarlo todo en mi casa por si vuelvo.
Yo creo que he sido bueno, así que me gustaría pediros que hagáis que mamá vuelva pronto, porque la echo mucho de menos. Sobre todo ella… Papá podría irse un rato de vacaciones, porque así mamá y yo podríamos descansar un poco. Yo estoy muy, muy cansado, porque no se puede dormir con papá pegando tantos gritos y golpes, y rompiendo cosas. Y alguna vez me ha pegado, y luego me paso días con dolor y tampoco puedo dormir. Y mamá tenía los ojos muy rojos cada día y se hacía pupa, no sé cómo, pero siempre tenía alguna herida como las mías cuando corro mucho y me tropiezo.
Tenía una carta ya hecha con los juguetes que quería, pero me la dejé en casa cuando se me llevaron. No lo sé si a lo mejor me dejan que vaya, o igual podéis ir vosotros a buscarla porque yo estoy tan cansado todavía que ya ni me acuerdo.
Bueno, igual a mí lo que me apetece de verdad es estar con mami, así que…
Bueno reyes, yo voy a pedir a la señora tan simpática que viene a ver cómo estoy cada día, si puede daros la leche y las galletas, que aquí no hay ninguna cocina donde poder buscarlo yo.
Os mando un beso y adiós