viernes, 2 de enero de 2009


Queridos reyes magos

Este año nadie ha podido decirme aún si me he portado bien.
Mamá se ha ido hace unos días, dicen que al cielo. Yo no tengo muy claro dónde está eso.
A papá se lo llevaron unos señores vestidos con el mismo traje y no han querido decirme dónde.
De momento estoy en un lugar con más niños y gente que no conozco.
No sé dónde voy a estar el día que vengáis, así que podríais dejarlo todo en mi casa por si vuelvo.
Yo creo que he sido bueno, así que me gustaría pediros que hagáis que mamá vuelva pronto, porque la echo mucho de menos. Sobre todo ella… Papá podría irse un rato de vacaciones, porque así mamá y yo podríamos descansar un poco. Yo estoy muy, muy cansado, porque no se puede dormir con papá pegando tantos gritos y golpes, y rompiendo cosas. Y alguna vez me ha pegado, y luego me paso días con dolor y tampoco puedo dormir. Y mamá tenía los ojos muy rojos cada día y se hacía pupa, no sé cómo, pero siempre tenía alguna herida como las mías cuando corro mucho y me tropiezo.
Tenía una carta ya hecha con los juguetes que quería, pero me la dejé en casa cuando se me llevaron. No lo sé si a lo mejor me dejan que vaya, o igual podéis ir vosotros a buscarla porque yo estoy tan cansado todavía que ya ni me acuerdo.
Bueno, igual a mí lo que me apetece de verdad es estar con mami, así que…
Bueno reyes, yo voy a pedir a la señora tan simpática que viene a ver cómo estoy cada día, si puede daros la leche y las galletas, que aquí no hay ninguna cocina donde poder buscarlo yo.
Os mando un beso y adiós

No hay comentarios: