domingo, 7 de septiembre de 2008

Quien no tiene cabeza...


Tiene pies para salir corriendo.

Mi cabeza me dice con exactitud lo que mis pies deberían hacer, pero hay un señor que bombea sangre y emociones en mi cuerpo que, con su maldita vida propia, me ata los cordones y me hace tropezar.

Hay una piedra en mi zapato que tortura mi estado de ánimo, y hoy no me animo.

No pasa nada. Es la página. Hay que pasarla. Nada más eso.

Mañana me pondré la más bella sonrisa y le marearé un poco.

Quien no tiene cabeza... tampoco corazón

No hay comentarios: