jueves, 6 de noviembre de 2008


Por qué hoy tampoco te han dado un motivo para una sonrisa… por qué de tus ojos se derrama una infinita tristeza que no te pertenece, que no te toca… y se empapa en tu pequeño cuerpo que ya conoce las mil y una formas del padecimiento, las mil y una caras del odio y el miedo y la miseria humana… por qué desde tu boca un auxilio ahogado… ahogado en una sed que te consume por dentro y por fuera… tú… dulce recuerdo de lo que todos fuimos un día olvidado ya…
Por qué contigo, que no puedes hacer frente a esta afrenta, a este escarnio, este castigo infinito demasiado grande para tu minúsculo cuerpecito de niño…
Dónde dime, dónde han dejado rotos los juguetes que te pertenecían y que jamás llegaron, la mano dulce de una madre sonriente y solícita, el regazo de un hogar que te proteja te contenga te sustente…
Te harás fuerte si llegas? Y de qué manera?
Quizás mañana seas una de esas manos que hoy aplastan tu infancia?
Tal vez te lleve el odio y el rencor o simplemente la costumbre, a cometer las mismas atrocidades?
O puede que escapes de toda esa miseria humana y tu corazón florezca y alumbre a un hombre, a una mujer, llenos de vida de amor de esperanza… de lo que jamás tuvisteis, de lo que no conocisteis, lo que se os negó de un modo despreciable, sin importar vuestra pequeña vida vuestra inocencia vuestra infinita fragilidad…
A lo mejor mañana ya no existirá esa pregunta, porque es posible que tú tampoco…
Por qué te pregunto a ti, mi dulce alma afligida, mi tierno retoño, por qué te hago estas preguntas que ni yo soy capaz de plantearme… de las que ni yo hallo respuesta…
Mi amor, mi pequeño e ignoto amor.
Si de tus labios emanara una minúscula sonrisa y me dijeras con tu hilo de voz “todo estará bien, saldremos de ésta, porque queda esperanza…”
Ojala fuera cierto…
Ojala fuera…
Ojala…

1 comentario:

lobo dijo...

Buf.... me ha encantado... felicidades, "campanilla" vas a pasos agigantados hacia la sabiduría del capitán garfio...
besos de lobo