Y yo me he levantado pensando en lo mucho que me iba a costar llegar a fin de mes porque esa es la realidad más cercana y más palpable y es una realidad. Como desear ese estado del bienestar al que nos han enganchado como yonkis buscando siempre hasta la última manera de hipotecar nuestra existencia para llegar al nivel que nos exige una sociedad que vende, estafa tras estafa, un mundo de sueños en escaparates de grandes almacenes y miseria en diferido.
Me pregunto, entre los millones de interrogantes que asolan mi cabeza con tesón y mala saña, me pregunto si vosotros también sentís al despertar que ésta, aunque sí también difícil, es la única realidad que os pasa bien con el café. Si encender la caja tonta no os arranca el corazón y os lo pone con mantequilla y mermelada en medio de la boca del estómago para ir ulcerando poco a poco las esperanzas que os enseñaron (o no?) cuando erais más pequeños menos conscientes y más pardillos.
Duele vivir pero quizás no tanto por lo que tengo cerca. Más por lo que está lejos y me provoca amargura e impotencia. Más por lo que un día puede llegar ser todo esto.
Porque tened por seguro que esto no es ni la punta del iceberg.
Me pregunto, entre los millones de interrogantes que asolan mi cabeza con tesón y mala saña, me pregunto si vosotros también sentís al despertar que ésta, aunque sí también difícil, es la única realidad que os pasa bien con el café. Si encender la caja tonta no os arranca el corazón y os lo pone con mantequilla y mermelada en medio de la boca del estómago para ir ulcerando poco a poco las esperanzas que os enseñaron (o no?) cuando erais más pequeños menos conscientes y más pardillos.
Duele vivir pero quizás no tanto por lo que tengo cerca. Más por lo que está lejos y me provoca amargura e impotencia. Más por lo que un día puede llegar ser todo esto.
Porque tened por seguro que esto no es ni la punta del iceberg.
No hay comentarios:
Publicar un comentario