Os cuento que la vida me ha hecho un poco lo que soy, otro poco me ha ido deshaciendo.
Pura contradicción, la niñez se pintó de soledad y el resto de desarraigos. He caminado muchos caminos que he borrado y ahora mi vida transcurre entre lagunas.
Entre el puritanismo católico apostólico romano de la que parió a mi padre, y la rebeldía años 70 de los que a mí me engendraron, pasaron muchas películas de miedo que no vienen al caso, aunque sean tan esenciales en mi vida, que no en la vuestra.
Así me he pasado el tiempo intentando decidir si era aquella del colegio privado (DE MONJAS), o la callejera culo inquieto que quería soltar sus ataduras.
He sido víctima de mi propio victimismo. Aunque no haya sido fácil, mi vida no fue un calvario y supongo que si hubiera prestado un poco más de atención, hubiera aprendido mucho de las diferentes y contrarias experiencias que ésta me brindaba.
En la búsqueda de un estúpido equilibrio perdí el norte y dejé de amarme a mí misma.
Me he ido echando tierra encima hasta acabar por masticar el aire. Durante mucho tiempo me he descreído me he desconfiado me he subestimado y, sobre todo me he castigado, buscando además el amor que me faltaba por mí misma en personas que lo despreciaban.
Un día perdí el sol, aún me queda la luna, pero cuando le perdí a él, se rompió la presa de una de esas lagunas, y mi corazón se anegó de oscuros presagios.
Y me castigué todavía más si es posible.
Hoy.
Hoy he crecido.
Un poco, no os vayáis a creer
He empezado a quererme, sigo sin tener confianza pero me fío más de mí misma, he ensayado una sonrisa que queda perfecta en mi cara, y que algún día me llenará el alma y me enseñará a vivir con más ganas.
Tengo que deciros algo
AMO
Y eso tiene que ser algo bueno, vamos digo
AMO
Se que no he puesto el amor donde debiera, que he tenido miedo a no ser correspondida, y me he alejado de muchas de las cosas que amaba….
Pero AMO
Aprendo a recolocar todo en su sitio
Y poco a poco sé que seré lo que siempre he querido aunque no sea del modo que había imaginado
Soy como una caja de bombas
Pero ahora estoy segura que no explotarán sin sentido
Os doy las gracias
A los que creéis
A los que creeréis
A los que siempre creísteis
En mí
Pura contradicción, la niñez se pintó de soledad y el resto de desarraigos. He caminado muchos caminos que he borrado y ahora mi vida transcurre entre lagunas.
Entre el puritanismo católico apostólico romano de la que parió a mi padre, y la rebeldía años 70 de los que a mí me engendraron, pasaron muchas películas de miedo que no vienen al caso, aunque sean tan esenciales en mi vida, que no en la vuestra.
Así me he pasado el tiempo intentando decidir si era aquella del colegio privado (DE MONJAS), o la callejera culo inquieto que quería soltar sus ataduras.
He sido víctima de mi propio victimismo. Aunque no haya sido fácil, mi vida no fue un calvario y supongo que si hubiera prestado un poco más de atención, hubiera aprendido mucho de las diferentes y contrarias experiencias que ésta me brindaba.
En la búsqueda de un estúpido equilibrio perdí el norte y dejé de amarme a mí misma.
Me he ido echando tierra encima hasta acabar por masticar el aire. Durante mucho tiempo me he descreído me he desconfiado me he subestimado y, sobre todo me he castigado, buscando además el amor que me faltaba por mí misma en personas que lo despreciaban.
Un día perdí el sol, aún me queda la luna, pero cuando le perdí a él, se rompió la presa de una de esas lagunas, y mi corazón se anegó de oscuros presagios.
Y me castigué todavía más si es posible.
Hoy.
Hoy he crecido.
Un poco, no os vayáis a creer
He empezado a quererme, sigo sin tener confianza pero me fío más de mí misma, he ensayado una sonrisa que queda perfecta en mi cara, y que algún día me llenará el alma y me enseñará a vivir con más ganas.
Tengo que deciros algo
AMO
Y eso tiene que ser algo bueno, vamos digo
AMO
Se que no he puesto el amor donde debiera, que he tenido miedo a no ser correspondida, y me he alejado de muchas de las cosas que amaba….
Pero AMO
Aprendo a recolocar todo en su sitio
Y poco a poco sé que seré lo que siempre he querido aunque no sea del modo que había imaginado
Soy como una caja de bombas
Pero ahora estoy segura que no explotarán sin sentido
Os doy las gracias
A los que creéis
A los que creeréis
A los que siempre creísteis
En mí
2 comentarios:
Eres muy valiente, Wendy.
Tkm
No sé...
Mi vida es un recuerdo
y un anhelo incesante:
Recordar tu cariño
y soñar tu presencia;
un vivir sin vivir
de días y de noches...
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